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El artista británico James Blake tiene una nueva visión de las cosas y lo ha plasmado a la perfección aplicado a su estilo

Desde que el productor, letrista y vocalista James Blake debutó en 2011 con su álbum homónimo se ha ido convirtiendo gracias a este y el resto de sus trabajos en todo un referente de la música de vanguardia. La manera en la que ha fusionado estilos y utilizado su voz como herramienta a modo de loop y samples junto a una producción electrónica propia y experimental son algunas de las brillantes estratagemas del artistas para lograrse un reconocido nombre por parte de la crítica.

Si Blake ha destacado por algo además de su elaborada producción es por sus pesimistas letras sobre la soledad. Al británico siempre se le han dado bien los sentimientos, pero a la hora de lanzar su nuevo largo, “Assume Form”, algo ha cambiado. A pesar de haberse visto sumido en una grave depresión el pasado año como publicó en un comunicado, en su nuevo LP se muestra positivo y enamorado. De hecho, como contó en sus redes sociales, este álbum nunca hubiera existido si no fuera por su pareja, la actriz también británica Jameela Jamil.

En “Assume Form” encontramos a un James Blake mucho más optimista y centrado en emocionar, esta vez con sus vivencias del amor. A su vez, el sonido de todo el álbum ha dejado atrás producciones extravagantes para ser más intimista, con beats más sutiles que se apoyan más en la instrumentación para darle más importancia a unas letras en las que muchas veces parece estar hablándole directamente a su pareja. Además, las melodías dejan de ser tan alternativas y “caóticas” y se hacen más fáciles de escuchar. Otra cosa que ha cambiado el Blake es el uso de featurings, ya que nunca ha contado con otros artistas para colaborar vocalmente hasta ahora. Además, también cuenta con ayuda a nivel de producción.

“Assume Form” es el track que abre el álbum del mismo nombre, un track que usa una melodía piano (a la que más tarde se sumarán más cuerdas) con ritmos débiles y pequeños samples que Blake usa para introducir la temática de lo que será este trabajo. En “Mile High” el británico consigue poner a su merced los ritmos urbanos gracias a la ayuda del rapero americano Travis Scott y uno de los productores de moda en este estilo, Metro Boomin, quien le sigue prestando beats en el tercer corte “Tell Them”. Aquí, el prodigioso Moses Sumney aporta su granito de arena con su peculiar rango vocal junto a Blake, quien también canta y aporta melodías electro-orientales.

En “Into The Red”, el británico luce una elegante voz modificada por el vocoder y se usa una sencilla instrumentación para que no eclipsen a los logrados arreglos vocales que se pueden hallar en este track. A continuación encontramos probablemente la colaboración más sorprendente del disco y que ya está trayendo cola. Se trata de “Barefoot In The Park”, una colaboración a dos lenguas con nuestra Rosalía. Esta canción explota todo en torno a lo que gira el álbum. La melosa fusión vocal de los dos artistas junto a los sutiles ritmos de madera es probablemente lo más destacado de todo el LP. Seguidamente seguirás teniendo los sentimientos a flor de piel con la evanescente “Can’t Believe The Way We Flow”, otra preciosa balada electrónica en la que James Blake nos eleva con un conjunto de voces corales que envuelven al oyente.

En “Are You In Love?”, el británico utiliza el órgano para transmitirnos sensaciones góspel en otro tema simple en el que, siguiendo la temática del track anterior, sigue sin creerse lo feliz que se encuentra en este momento. “Where’s The Catch?” es una colaboración junto al renombrado ex-Outkast André 3000, un tema que usa más los ritmos y el resto de elementos de producción como atracción principal. Tras este se encuentra “I’ll Come Too”, en el que el británico sigue mostrando su adaptación de los beats trap y su visión de las corrientes urbanas aplicadas a su estética.

El último cuarto del álbum lo inaugura “Power On”, otro tema en la línea del R&B electrónico que caracteriza al artista. “Don’t Miss It” es probablemente la canción que más reminiscencia deja de los anteriores álbumes de James Blake, especialmente en el momento en el que usa el ingenioso recurso de acelerar su voz con una melodía que mantiene la velocidad. Y finalmente, este maravilloso “Assume Form” cierra con “Lullaby For My Insomniac”, que es, como su propio nombre indica, una canción de producción flotante que funciona a modo de nana en la que promete mantenerse despierto hasta que su amada pueda dormir por el insomnio.

Sin duda, “Assume Form” es el trabajo de James Blake que demuestra una clara evolución sin perder esa esencia característica que le seguirá manteniendo en el más alto reconocimiento por el resto de los tiempos. Ya puedes escuchar el álbum entero a continuación: