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La cantante noruega tenía unas altas expectativas que ha resuelto con creces con un largo que nos ha hecho disfrutar de principio a fin

Poco a poco, Sigrid ha ido entrando en escena como un brillante rayo de luz. Cuando ves actuar a esta artista noruega hay algo que se percibe de manera transparente, una personalidad simple, desesforzadamente feliz y genuina que se aleja del resto de estrellas del pop tal vez demasiado presionadas por impresionar. Toda esta sinceridad y carisma han sido plasmadas por la cantante en “Sucker Punch”, su primer y esperado largo. Con un magnífico primer EP que ya apuntaba maneras en 2017, Sigrid fue elegida por la BBC como la artista más prometedora de 2018 con un primer puesto en su lista de “BBC Sound Of”, relevando así a artistas de la talla de Lady Gaga, 50 Cent o Sam Smith. A partir de ese momento no tardó en colocar su primer tema “Strangers” en un batallado top 10 y que recientemente ha conseguido ser platino en el Reino Unido.

Así, en los 2 años que han separado su primer EP y la fecha que nos acontece la noruega ha estado creando este “Sucker Punch”, un álbum en el que Sigrid canta de una manera simple para superar sus desamores y bailarle a sus enemigos a ritmo de euforia. Escrito mayormente en su ciudad natal Ålesund, el pop escandinavo ondea como bandera sonora de este álbum, caracterizado por potentes sintetizadores y luminosas melodías upbeat, aunque la artista también esconde ciertos tracks en los que muestra otras facetas con las que sigue brillando.

El rítmico “Sucker Punch” con el que Sigrid abre su largo homónimo es un buen imán para atraparte desde el comienzo, un potente banger en el que confiesa no aprender de sus errores y siempre volver a caer en “lo inevitable”. Mientras tanto en cortes como “Mine Right Now” o “Never Mine” la artista baila sobre momentos difíciles de sobrepensamiento o autoengaño en el amor con potentes sonidos característicos de los ochenta.

En “Basic”, la artista pide a su pareja dejarse de apariencias e impresiones para dejarse llevar de manera natural, natural como el brillante instante de la canción en el que la producción electrónica cesa para ofrecernos unas grabaciones en crudo de la artista y su guitarra en el estudio. Otros grandes elementos en este disco son los violines que aparecen en “Don’t Feel Like Crying” y “Sight Of You”, los dos momentos Viva La Vida de la noruega en los que además celebra las cosas buenas que tiene y por ello tiene que aprovechar el momento que vive.

Como hemos mencionado, la energía del álbum disminuye en algunas canciones como son el cierre “Dynamite”, la cual es una balada a piano de gran riqueza lírica y melódica en la que acepta no corresponder a la persona a la que se dirige de una manera madura; o la cálida “Level Up”, un track de guitarra simple de cuyo título ha confesado ser una oda a los juegos de ordenador. “In Vain” es otro corte que comienza similarmente con una guitarra y los vocales de Sigrid, sin embargo, la dirección de la cantante aquí es mucho más agresiva, esforzada y ruda. Es con esta actitud con la que finalmente rompe con un potente drop electrónico que llega de manera inesperada con una explosión también coral.

Sigrid no ha dejado atrás dos de los temas de sus comienzos con los que ha llegado a donde está: “Don’t Kill My Vibe” fue su primer éxito y un gran middle finger a los productores que la han menospreciado y trataban de manipularla (tema que también aborda en la divertida “Business Dinners”, según cuenta inspirada en las películas de Estudios Ghibli); y “Strangers” sea posiblemente la mejor canción de su carrera, el banger de los bangers con el que ha conquistado a medio mundo y es una genialidad de la cabeza a los pies, un track que no solo progresa dentro de su estructura sino también en tu cabeza a modo de obsesión.

Con este “Sucker Punch” Sigrid ha dejado el listón muy alto para el pop que en muchas ocasiones tiende a ser repetitivo y artificial, y sin duda la ha colocado en un puesto privilegiado que esperamos siga escalando en su futuro. Ya puedes escuchar “Sucker Punch” al completo a continuación: