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El bosque del milenio abría sus puertas un año más para albergar la 5º edición de Tinderbox, este gran festival que tanto nos ha sorprendido.

Pues sí cavernícolas, para nosotros Tinderbox ha sido un sorpresón, y de los buenos. Desde que entramos el primer día al bosque del milenio este festival no dejó de sorprendernos. Tomad asiento porque Tinderbox 2019 dio para mucho… ¡y vamos a contároslo todo!

Situado en Odense, la tercera ciudad más grande de Dinamarca, Tinderbox celebraba este año su 5º edición con un line up de infarto. Grandes nombres del panorama electrónico, urbano, pop e incluso rock se dieron cita del 27 al 29 del pasado mes de junio en un recinto totalmente verde que se perdía ante nuestros ojos.

Una línea exclusiva de autobús conectaba el corazón de Odense -su estación- con el acceso al festival. Una vez allí una amplía entrada bien rápida y bien organizada que nos permitió acceder al festival en apenas 5 minutos. ¡Empezaba bien la cosa!

El primer día comenzaba para nosotros con la actuación de la joven Billie Eilish. Pese a ser apenas las cinco de la tarde, se concentró una gran cantidad de público con ganas de bailar al ritmo de la estadounidense.

También dedicamos este primer día a investigar todos los rincones y detalles que nos tenía preparados Tinderbox. Una gran estructura con forma de escalera nos elevaba hasta las alturas. Ante nuestros ojos, la zona de descanso, 3 de los stages del festival y la infinidad puestos de comida y bebida. El concepto de street food está bastante generalizado en Dinamarca, y la oferta gastronómica, pese a ser un festival, era bastante buena y variada. Camino a Magicbox, el último escenario que nos faltaba por descubrir, encontramos alguna zona escondida como Moonshine o Groovebox. Espacios alternativos del festival donde pudimos encontrar pequeños escenarios con música, bares y zonas de descanso ambientadas. Magicbox era el escenario por excelencia para la electrónica, visualmente increíble y claramente ambientado en Tomorrowland, usando incluso las típicas voces del festival Belga al inicio de cada sesión.

La tarde proseguía y J Balvin subía al Blue Stage con todo equipo dispuesto a liarla. El colombiano repasaba todo sus hits en un concierto en el que, pese a no llenarse el stage, todo el mundo bailaba y disfrutaba con los ritmos latinos de Balvin. Tras saltar de un escenario a otro curioseando y viendo a Lana Del Rey, Loud Luxury o Nervo -entre otros, llegó uno de los platos fuertes de la noche.

El concierto de The Chainsmokers fue una autentica locura. Un espectacular live con Andrew como protagonista al micrófono. Algo más de una hora repleta de energía y música variada pero sin salir del marco del dubstep y el future bass, como esperábamos. A destacar la tremenda actuación de Matt McGuire, el “reciente” fichaje, descomunal en la batería de principio a fin.

La noche terminaba con Diplo. Serio y la vez divertido, el americano subió al escenario con banderas danesas en su gorra. Esperábamos un set algo distinto, pero aún así gozamos con su música. Diplo trajo house para todos, y nos tuvo toda la noche bailando a ritmo de deep y bass house, además de algo de trap.

El segundo día se presentaba interesante, y aún no habíamos investigado la totalidad del recinto. Magicbox fue nuestro primer destino dada la gran oferta electrónica del viernes. Por delante teníamos actuaciones tales como CID, Lost Frequencies, Deniz Koyu o Dzeko, además del cierre del stage de manos de los daneses TooManyLeftHands, que no se han perdido ni una de las ediciones del festival que se celebra cada año en Odense.

Es cierto que disfrutamos de una gran tarde de house, aunque de manera intermitente, ya que había otras actuaciones que no quisimos perdernos y aún teníamos algunos rincones que explorar, como eran la zona de prensa -por la que pasamos fugazmente el primer día- y el VIP. Ambos nos sorprendieron, con una amplía terraza elevada en el VIP con vistas a todo el festival. Respecto a la zona de prensa, todo estaba planeado a la perfección para que no faltara de nada, y con un trato de 10 por parte de la organización.

El viernes también nos dejó grandes momentos como la actuación de Macklemore, que puso el Blue Stage patas arriba, e incluso subió a una pareja del público a bailar al escenario. Pero sin duda, la actuación estrella fue la de Miley Cyrus. Tinderbox tenía muchas ganas de ver a la americana en acción y eso se notó en el público, que llenó el Red Stage. Otro de los momentazos del festival fue cuando Miley, durante su tema “Mother’s Daughter”, subió a su madre al escenario para compartir con ella este tema de su último disco “She Is Coming”.

Llegaba el sábado y, con él, finalizaba la cuenta atrás. El día había llegado y Swedish House Mafia nos esperaba al final de la noche pero antes, quedaba mucha tela que cortar. La tarde empezaba para nosotros en Magicbox -una vez más- con Mambo Brothers y su ritmo tech house que funcionó estupendamente para ir entrando en calor. Después de esto estuvimos algo ocupados con algo muy interesante que tendréis muy prontito en la web…

El débil sol danés continuaba su caída. Para los más curiosos, en estas fechas del año el sol en Dinamarca termina de ponerse alrededor de las 23:00 y aún así la noche no se cierra totalmente. Pero bueno, sigamos con lo nuestro, y es que uno de los platos fuertes del día entraba en acción. El telón caía en el Blue Stage, A$AP Rocky y su equipo venían a echar toda la carne en el asador. El americano nos tuvo vibrando al ritmo de sus éxitos sin descanso, pero en Magicbox seguía la fiesta con artistas muy interesantes y decidimos pasarnos por allí. Llegamos justos para los últimos momentos de EDX, que cerraba con su remezcla a “Show Me Love” y daba paso a Deorro.

Algo que realmente no nos gustó demasiado fue el orden de los sets del sábado en Magicbox. Si bien es cierto que el resto de días estaban bien planteados y había una progresión hasta el cierre, el domingo fue algo más raro. Deorro irrumpió en el stage con un set rebosante de energía, con potentes drops e incluso alcanzando los 140-150 bpms, algo que, teniendo en cuenta que estaba actuando después de los EDX, Martin Jensen y Mambo Brothers, y antes de Cristoph y Eric Prydz, rompió un poco la progresión musical del Magicbox. Aún así, no podemos reprochar nada al mexicano, que lo dio todo en el escenario y nos tuvo bailando durante toda su sesión.

Tras Deorro, Cristoph pasó a la acción, devolviendo la calma al Magicbox con su ritmo progressive, algo que en parte hizo que se vaciara parte del stage, pero con el paso de la sesión volvió a llenarse, se notaba que había ganas de ver al maestro. Dieron las 23.30, el sol había terminado de caer y el cielo aún seguía claro en la lejanía, era la hora de Eric Prydz. El sueco aterrizaba sobre el escenario con un espectáculo visual espectacular y su potente sonido progressive. El Magicbox estaba a rebosar y al sueco se le veía cómodo y concentrado. Siempre es un gozo disfrutar de una sesión de Eric y esta vez no fue menos, pese a su casi nula interacción con el público, su música hablaba por él y el público devolvió toda esta energía en forma de ovación al sueco cuando finalizaba su sesión.

Nos movíamos hacia el Red Stage y a lo lejos ya se veían 3 láseres que se perdían en la lejanía. Comenzaba el show y allí estaban Angello, Axwell e Ingrosso, tras caer un telón que lo ocultaba todo, cada uno en una mesa elevada.

Al micrófono Axwell soltaba lo que todos esperábamos, “Swedish House Mafia is back“, y el público estallaba en euforia. El mayor show de la historia del festival tuvo lugar la noche del sábado durante la actuación del trío sueco, con un brutal despliegue de sonido, luces y pirotecnia. En el set de los suecos tuvieron cabida tanto clásicos, como IDs, una interpretación en live del “One” por parte de Ingrosso e incluso algo de acid. Un regreso por todo lo alto de la mafia sueca y un cierre de nivel para el festival.

Nos vamos de Tinderbox con un gran sabor de boca. Admirable actitud de un festival que, además de todo lo que conlleva un festival, mira por el medio ambiente con multiples iniciativas. Un amplio equipo de voluntarios velaban por la limpieza del festival organizados en turnos recogiendo los desperdicios, un sistema de devolución nos permitía adquirir productos de la barra llevando vasos o jarras usadas. Por si fuera poco, las papeleras situadas a lo largo de todo el festival -alimentadas con energía solar- estaban retroiluminadas con distintos colores dependiendo del tipo de desperdicio al que estuvieran destinadas.

Probablemente nos dejemos algo en el tintero pero esta ha sido nuestra experiencia en Tinderbox 2019. ¡Deseando ya volver el año que viene!