He aquí la quinta entrega de la sección en la que charlamos con los DJs y productores que pusieron los primeros ladrillos en la escena del uptempo. Esta vez, el invitado es el artista italiano Andrea Calcagnile
Tras haber recibido en esta mini-sección a Lady Dammage, Sjammienators, Angernoizer y F. Noize; hoy hablamos con Andy The Core. El DJ y productor ítalo, a pesar de poseer una versatilidad digna de admirar y de haber experimentado con muchísimos estilos, fue uno de los pioneros del hardcore uptempo. Desde luego, su forma de entender el género es más que interesante. Atentos.
Loud Cave: Parece que no hay un consenso claro en torno a cuándo surgió el uptempo. Mucha gente fecha su nacimiento en 2016, aunque realmente el género ya llevaba varios años sonando en clubs y festivales. Para ti, ¿en qué momento apareció el hardcore uptempo?
Andy The Core: En mi opinión, la palabra «uptempo» apareció más tarde, alrededor de 2015 o 2016, pero ese tipo de música y esa energía ya existían desde mucho antes. Artistas como Tieum, Bartoch o The Punisher ya aportaban ese sentimiento más rápido y extremo antes de que se utilizara oficialmente el nombre. Luego otros artistas, como Fenowitz y yo también empezamos a pinchar temas de hardcore más rápidos y a producir con BPM más altos.
Por lo tanto, para mí es difícil decir que el movimiento comenzó en un año concreto. Empezó mucho antes de lo que la gente cree. Si tenemos en cuenta que ‘Sentenced’ salió en 2012, está claro que las raíces ya estaban ahí mucho antes de que el término se popularizara, así que yo diría que primero vino el sonido y después la etiqueta.

LC: Hace unos años, se empezó a popularizar el término “early uptempo”. Festivales como Masters of Hardcore 2026 o BKJN vs. Partyraiser (entre otros) dedican áreas enteras a este sonido. ¿Cuándo se añadió la palabra “early” para diferenciar el uptempo actual del que protagonizó los inicios del género?
ATC: Creo que la respuesta está en cuánto cambió el estilo con el tiempo. La palabra «early» empezó a aparecer cuando hubo una clara separación estilística entre el sonido uptempo original y en lo que se convirtió el género más tarde. Ya no se trataba sólo de los BPM. Con el auge de sonidos más extremos, piep kicks y distorsión más allá de todo límite, la identidad de la música cambió de una forma muy evidente.
En 2016, lo que considerábamos hardcore uptempo se definía más por el ritmo, la estructura, los build-ups y el tempo general de la pista. El kick era importante, por supuesto, pero no era lo único que impulsaba todo el tema. Hoy en día, en muchos casos, el kick se ha convertido en el elemento central de todo. Cuanto más caótico suena y mayor es el efecto sorpresa en el público, más define la pista.
Así que creo que la palabra «early» se añadió de forma natural cuando la gente sintió la necesidad de distinguir ese enfoque original de la evolución más reciente y mucho más extrema del género.

LC: Como precursor del uptempo que eres, ¿qué opinas de esta diferenciación?
ATC: Para ser sincero, como suele ocurrir en la música, la gente se apega naturalmente al pasado. Pero en este caso, puedo decir de forma muy objetiva que la música actual es diferente en todos los aspectos en comparación con los temas que pinchaba al principio de mi carrera. Gran parte de ello se debe a la forma en que se produce la música ahora. Todo tiende a ser más similar y monótono, porque muchos productores siguen una fórmula fija, una guía, casi como un tutorial. Como resultado, muchas pistas suenan increíblemente similares entre sí.
En el pasado, había más experimentación y menos obsesión por seguir reglas exactas sobre cómo debía sonar un género. Los artistas impulsaban su propia visión con mayor libertad. Más allá del gusto personal, lo que realmente echo de menos es la autenticidad. Esa es la mayor diferencia para mí.

LC: En los primeros años del uptempo, ¿qué buscabais realmente: ir más rápido, ser más agresivos o romper con lo que era el hardcore habitual?
ATC: Buscaba drops impactantes y una forma súper agresiva de expresar la música hardcore. Para mí, nunca se trató sólo de ir más rápido. Se trataba de crear impacto, tensión y una sensación real de peligro en la pista de baile. ‘Brutal method’ fue probablemente la máxima expresión de esa mentalidad en 2015. Esa canción representaba realmente mi deseo de ofrecer al público algo extremo, potente e inconfundible.
Lo que buscaba en cada track era siempre la misma idea; que la gente lo escuchara y dijera: «Joder, esto es diferente a lo habitual». Ese era el objetivo. Quería romper las expectativas y aportar un sonido que se sintiera fresco, brutal e imposible de ignorar.

LC: En aquella época, ¿sentías que estabais creando un género nuevo o simplemente haciendo hardcore “a vuestra manera” sin etiquetas?
ATC: Por supuesto que no. Nunca pensé nada parecido en ese momento. Para ser sincero, ni siquiera imaginaba que algún día esto se convertiría en mi trabajo a tiempo completo. En aquel entonces, simplemente estaba en un flujo creativo total, centrado en hacer la música que realmente quería escuchar y pinchar.
Creo que para la mayoría de nosotros no se trataba de crear un nuevo género a propósito. Simplemente expresábamos el hardcore a nuestra manera, sin pensar demasiado en etiquetas o definiciones. Mirando atrás ahora, quizá esas producciones ayudaron a crear una especie de nuevo comienzo dentro de la escena hardcore, pero en aquel momento creo que ninguno de nosotros era realmente consciente de ello.

LC: ¿Crees que el uptempo tardó en ser aceptado porque rompía reglas musicales o porque rompía egos?
ATC: Creo que la verdad está en algún punto intermedio. Sin duda, en aquella época, la aparición de muchos productores sin experiencia como nosotros molestó a algunas personas que llevaban muchos años en la escena. Probablemente era inevitable. Cuando un nuevo sonido surge del underground y empieza a llamar la atención, no sólo desafía las reglas musicales, sino también las posiciones, los hábitos y, a veces, los egos.
Al mismo tiempo, la música siempre se mueve en ciclos. Todos los géneros cambian, evolucionan, a veces retroceden, a veces desaparecen y luego regresan años más tarde con una forma diferente. Así que creo que el uptempo siguió ese mismo camino. Como muchos movimientos underground, necesitó tiempo, resistencia y un largo viaje antes de convertirse en algo aceptado a nivel mainstream.

LC: ¿Qué similitudes y distinciones encuentras entre el uptempo actual y el early uptempo? ¿Crees que el early es más fácil de producir?
ATC: No, en absoluto. No creo que el early uptempo sea más fácil de producir. Depende de muchos factores. Hoy en día, los breaks y las melodías suelen ser mucho más grandes, con más capas y llenas de sonidos, mientras que el early uptempo era mucho más crudo, directo y conciso.
Pero esto nos lleva de vuelta a lo que dije antes. El early uptempo solía ser creado por productores autodidactas que experimentaban y trataban de encontrar su propia identidad. Hoy en día, todo tiende a hacerse de una manera más específica porque el mercado empuja el sonido en ciertas direcciones. Hay más presión para seguir una fórmula. Y además de eso, también hay una gran cantidad de temas creados por ghost-producers, lo que inevitablemente conduce a un sonido más estandarizado.
Así que la verdadera diferencia no es que uno sea más fácil o más difícil. Se trata de mentalidad, libertad y autenticidad.

LC: ¿Quiénes consideras, aparte de ti, que fueron los creadores del género?
ATC: Sin duda, Francesco (F. Noize), Tieum, The Punisher, Ciane, Bartoch, MBK, NSD y DRS son algunos de los nombres que me vienen a la mente en primer lugar. Tieum, quizá incluso sin quererlo, desempeñó un papel importante en la configuración de esa energía desde el principio.
Por supuesto, probablemente me esté olvidando de muchos otros nombres, porque escenas como ésta nunca las construye una sola persona, pero esos son sin duda algunos de los primeros artistas en los que pienso cuando echo la vista atrás a los orígenes del género.

LC: En primera instancia, ¿llegaste a pensar que en algún momento el uptempo se volvería mainstream? ¿Crees que el crecimiento del género ha diluido su esencia o simplemente la ha transformado?
ATC: Ahora es mainstream, y sinceramente eso me entristece un poco, no sólo por el uptempo en sí, sino por toda la escena hardcore. Lo que me decepciona no es el éxito del género, sino el hecho de que el hardcore haya perdido gran parte de su identidad por el camino.
En el pasado, las diferencias entre géneros hacían que la escena fuera emocionante. Cada estilo tenía su propio carácter y los artistas podían expresarse de formas muy diferentes. Esa variedad era parte de la belleza del hardcore. Hoy en día, hemos alcanzado un nivel de estandarización que, en mi opinión, realmente mata el alma de la música en sí.
Así que sí, el género ha crecido, pero no creo que sólo se haya transformado. En muchos sentidos, también ha diluido parte de lo que lo hacía especial en primera instancia.
LC: Cita festivales/eventos, sesiones concretas y sellos discográficos de early uptempo que en su día fueron punteros.
ATC: Para mí, eventos como el Hardshock Festival, el histórico club Rodenburg y Harmony of Hardcore fueron sin duda importantes en los inicios del crecimiento de este sonido. Además, muchos clubes underground auténticos de Bélgica y los Países Bajos desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo del género y en la búsqueda de su público.
En cuanto a los sellos discográficos, muchos de ellos eran independientes, porque al principio sólo unas pocas personas creían realmente en este género. No era fácil encontrar sellos que estuvieran dispuestos a publicar este tipo de música. Darkside Unleashed y Footworxx fueron sin duda importantes, y más tarde Brutale también tuvo su papel en impulsar ese sonido.

LC: Dinos canciones absolutamente históricas en el género. Tres tuyas y tres de otros artistas.
ATC: Si tuviera que nombrar tres de mis propios temas que considero realmente importantes en esa época, diría que ‘Brutal method’, ‘Say It’ y ‘Partycrasher’. Esos tracks representan diferentes momentos de mi trayectoria, pero todos ellos capturan el tipo de energía y actitud que yo intentaba aportar a la escena.
De otros artistas, mencionaría ‘Superman 2012’ de F. Noize, ‘Dark Fallus’ de EST, y ‘Lain Theme’ de X-Mind. Para mí, este tipo de temas ayudaron a definir una mentalidad y una dirección. No sólo eran buenos discos, sino que formaban parte de los cimientos de ese sonido crudo e intransigente.
LC: ¿Hacia dónde crees que evolucionará el uptempo? ¿Seguirá buscando sonidos cada vez más extremos o volverá a las raíces?
ATC: Es realmente difícil de decir. En este momento, sinceramente, no sé qué pasará después. Las distorsiones extremas ya se han llevado tan lejos que no creo que haya mucho más margen en esa dirección. De hecho, ya hemos visto cómo se han reducido los BPM, lo que dice mucho sobre la situación actual del género.
Así que no sé exactamente qué esperar del futuro. Pero una cosa es segura: por lo que a mí respecta, seguiré produciendo lo que realmente me gusta, sin límites ni barreras.