Natalia Lacunza nos deja entrar en su vida, contándonos el proceso emocional y creativo que ha vivido en sus 20s. La ‘N2STAL5IA’ es la protagonista de esto, elemento que nos guía desde la rabia, el bloqueo, la inseguridad y la inestabilidad, hasta llegar a la aceptación y la tranquilidad.
El paso del tiempo es algo jodido, no vamos a engañarnos. A todo el mundo le asusta crecer, notar que vas tarde en la vida, que ya deberías haber empezado en ese curro que tanto quieres, que no estás consiguiendo eso que te propusiste hace tiempo, que todos tus colegas tienen pareja y tu sigues dando tumbos sin encontrar a esa persona…..todo se te echa encima mientras tu sientes que te estás quedando atrás.
Y mientras todo esto que nos rodea, la realidad en si misma, sigue sucediéndose de una manera tan relativa que un día te parece un mes, y un año te parecen cinco minutos, la vida adulta se planta en tu cara, sin poder escapar de ella de ninguna manera. Es en ese momento cuando te paras a pensar, y llegas a la conclusión de que a lo mejor no has perdido tanto el tiempo, que todo eso que te parecía insignificante, ha terminando construyendo la persona que eres, y que eso al final del día es lo que de verdad importa; no hay tiempo perfecto para nada, solo existe el camino que decidas dibujar, cuando y donde decidas hacerlo.

Todo esto que os cuento, es lo que intenta transmitirnos Natalia en estos 14 temas. A través de un viaje donde el elemento conductor es la voz, Natalia nos cuenta como ha vivido su crisis de los 25, los vínculos que ha tenido que soltar, los amores que ha tenido que dejar, y la evolución personal que ha vivido, donde la música y su vida de artista han jugado un papel crucial. El álbum sigue una línea ascendente si nos referimos a lo emocional. Empezamos con muchísimo caos, la vida adulta aparece como un abismo que solo deja dudas e incógnitas, sin aportar nada positivo; pero poco a poco nos vamos colocando y nos vamos entendiendo, aprendemos a escucharnos, a respetarnos y a entender que no todo es para siempre, que todo está en continua evolución, y que nunca es tarde para empezar de 0.
Siguiendo esta evolución y empezando por el principio, el track por el que coge sentido esta primera parte del disco (y en parte el concepto global) es ‘SABES QUÉ???’. En este tema Natalia deja a un lado la sensibilidad a la que nos tiene acostumbrados y se rinde al caos, a la rabia, haciendo un tema que se siente casi mas como una pataleta que como una canción si misma. Pero a pesar de esto, es uno de los mejores tracks del álbum. Es el tema mas «arriesgado» del disco, es el que más se sale del tratamiento vocal empleado en todos los temas, y es la canción que explica ese sentimiento de rabia que sufre Natalia al intentar hacer ver a los demás la persona que es.
Y os preguntareis, ¿arriesgado porque?, tampoco se ha vuelto loca con la producción, o con la letra, o con que se yo. Pues porque es el único tema que no sigue el conductor del álbum, el tratamiento vocal. Si escucháis el disco entero, os daréis cuenta que guarda una coherencia enorme en lo que a letras y voz se refiere, todo se siente super cohesionado y coherente. Sin embargo este tema, ‘SABES QUÉ???’, es otra cosa diferente, Natalia abandona ese tono de voz casi susurrado, haciendo un tema que se te queda guardado en el oído, el típico que recuerdas y guardas cuando acaba el álbum.
Esa evolución convierte al inicio del álbum en algo, que yo calificaría hasta difícil de escuchar, por la capacidad que tiene de tocarte. Natalia escribe de una manera en este trabajo muy única y diferente a lo que habíamos conocido de ella en proyectos anteriores. Se muestra mucho más humana, más vulnerable, consigue expresar de una manera común problemas como la indiferencia, la falta de identidad, el no saber donde estás y donde encontrarte o el no tener claro donde está tu rumbo, mientras te narra ciertas historias de amor, duelos, o debates propios con los que el oyente, termina de verse reflejado.
Otro de los tracks que me gustaría señalar es ‘SINGAPUR’. Uno de los males (o bienes, depende de como se enfoque), del artista que vive fuera de Madrid, es venirse a la capital. Madrid es una ciudad que te atrapa, que te envuelve, que te agobia. Se vive con prisa, cuesta más respirar, cuesta más encontrarte, cuesta más parar. Y ese sentimiento esta narrado a la perfección en este tema, que con una sencillez y delicadeza super envolventes, te invita a reflexionar si la ciudad a la que perteneces, es de verdad la ciudad a la que correspondes.
Y es que esa sensación extraña, de alguna manera el álbum «te abraza, te envuelve», aparece en todo, desde la portada hasta las colaboraciones. Natt Calma, Jesse Baez, Nilusi, nombres muy sorprendentes, no acostumbrados a verse en proyectos nacionales, pero que guardan una peculiaridad vocal que se corresponde con la coherencia sensorial buscada por Natalia en todo el álbum. Son voces muy dulces, suaves, que te entran al oído de una manera muy fácil, voces –y vuelvo una vez a la palabra que creo que resume todo — , que te envuelven.

El último track que quiero señalar es la canción que cierra el disco, ‘PLASTILINA’. Una manera perfecta de cerrar un álbum que tiene este discurso. Sirve como una liberación, una manera de aceptar lo que eres, de aceptar que a veces no puedes serlo todo, que tienes que entender que abarcas lo que puedes tener y que siempre hay un modo para encontrar tu destino y poder llegar hasta él.
Cerrando el artículo, quiero agradecer la intención de Natalia, pero también quiero invitarla a poder dar algo más. Es innegable que este álbum es ella, es su esencia y es su sonido. Y además cuenta algo sincero, algo que ha vivido, sin inventarse nada. Pero de la misma manera, creo que le falta dar un paso hacia delante. Me parece un álbum bonito y sensible, con un mensaje bastante bien tirado, con sentido tanto en lo musical como en lo conceptual. Pero en ciertos tracks me quedo un poco a medias, hay muchos momentos del álbum que me fascinan, que me quiero quedar en ellos, y que me parecen de lo mejor que ha hecho Natalia en su carrera; sin embargo otros, creo que se quedan un poco cortos, y hacen que mi sentimiento global al terminar el disco, se quede un poco mas bajo en comparación con lo buenas que me parecen algunas canciones.
A pesar de esta «crítica» final, creo que el álbum tiene lo mas importante que se puede conseguir, un mensaje con coherencia, que se entiende en todos los momentos del disco, y que te hace sentir y preguntarte algo. Como decía al principio de la reseña, es una pieza que te invita a quererte desde la aceptación, todos tenemos que aprender, ya sea mas tarde o mas temprano, que la vida pasa; que nos hacemos mayores, que no hay tiempos perfectos para nada, y sobre todo, que al final del día es importante entender que nada es para siempre, que todo tiene una salida y una solución, y que ninguna decisión que tomes va a marcar el transcurso de tu vida. Porque nada es tan importante.