Tiempo de lectura: 4 minutos

Rampage es probablemente uno de los mayores festivales de bass music del planeta. De hecho, ellos mismos se anuncian como “la fiesta de drum n bass y dubstep más grande del mundo”, y tienen motivos para ello. Con un cartel de ensueño,los días 2 y 3 de marzo el Sportpaleis de Amberes -Bélgica- sirvió de epicentro para dos inolvidables noches. ¿Listos para conocer cómo vivimos la experiencia?

Con 30.000 participantes provenientes de 50 países de todo el mundo, en esta edición contamos con algo totalmente distinto… No solamente con dos días de fiesta intensa -en ediciones pasadas era un sólo día-, sino que también con un resort en el que los asistentes podían alojarse o incluso el Rampage HQ, local donde se podía adquirir merchandising con descuento y retransmisión en directo del festival.Volviendo al festival, el primer día se notaba la emoción del público en cualquier rincón de la ciudad; a las 19:30 comenzaba la que iba a ser la primera noche con artistas del sello Radar Record Soundsystem, Doctrine y Bloodline –Youngsta y Hatcha- que se encargaron de hacernos recordar dónde estábamos y a que nos enfrentábamos. Llegaba el turno de Kings of the Rollers quien nos hicieron sacar hasta el último apéndice de nuestra energía para levantar los pies del suelo con una increíble sesión -a los cuales tendremos la suerte de ver en nuestro país en Dreambeach Festival el próximo agosto- Maduk y el increíble b2b entre Doctor P y Flux Pavilion no dejaron tampoco poco de que hablar, el gran espectáculo de luces que pudimos apreciar acompañaba a la perfección sus sets. Podemos destacar sin duda alguna la emoción que levantó el live de Camo & Krooked, con los que algunos no pudieron evitar soltar alguna que otra lágrima; pero entonces la energía volvía a fluir por nuestras venas de la mano de Andy C y sin duda alguna culminó con el set que nos trajo Snails, el cual a los más headbangers nos hizo perder la cabeza (o más bien el cuello). Se acercaba el final del primer día y el nivel no disminuía, se encargaron de cerrar el viernes Killbox, Ed Rush y Audio aunque el último beat nos lo regalaron los chicos de Low Down Deep con Turno, Upgrade, Logan D y Eksman dando el toque final.

Llegaba el sábado, la novedad; no es fácil recargar las pilas después de un día como el que tuvimos el viernes. Aunque nosotros no estuvimos presentes hasta la actuación de Murdock que contaba con MC Mota, los encargados de abrir el segundo día fueron los chicos de Space Pirate Recordings con Phase, Solace, Corrupted, Cedex y Higher Underground; James Marvel y Subway Soundsystem con Nicon, Franky Nuts y Lifecycle.
Tras todos estos grandes artistas llegaba la joya de la corona: Viper Live Showcase –Matrix, Futurebound, Brookes Brothers y Cyantific- y Disciple ShowcaseVirtual Riot, PhaseOne, Barely Alive y Myro-. Sin duda alguna dos horas muy intensas de pura locura en las que cada uno de los asistentes no pudimos dejar de movernos ni un solo segundo, pero tras ello el nivel seguía por las nubes, llegaba el turno de SASASAS quien rindió un homenaje por la pérdida de su MC y miembro Stormin, pese a todo nos dejaron bien claro que la noche todavía era larga y que esto no se había terminado, dando paso a Chase & Status en forma de dj set.
El Sportpaleis estaba a punto de estallar en llamas con las actuaciones de Dirtyphonics, el esperadísimo b2b entre FuntCase y Cookie Monsta, quienes nos dejaron sin aliento y, como ellos mismos han compartido en sus redes sociales, llegaron a contar con cuatro mosh pits al mismo tiempo y aunque la madrugada había llegado, las fuerzas fallaban y las gradas estaban completamente llenas, los últimos supervivientes vivimos el espíritu Rampage con el show que nos brindó Current Value presentando CVAV -Current Value Audio Visual todo un espectáculo que eleva las visuales y sonidos del artista a otro nivel. También contamos con Billain presentando Hyperbinary dando paso por último lugar y para cerrar dos días de fuertes emociones con la actuación de Hedex, que con tan solo 21 años nos hizo sacar a todo el público nuestro demonio interno, haciéndonos bailar, saltar y dejarnos la piel con cada tema de su set, una hora que nos hizo recordar a todos los fans del bass music por qué la energía fluye entre artista-público a través de la música. Y así cerramos la mejor fiesta de drum and bass y dubstep del mundo, por todo lo alto.Cabe destacar que a parte de contar con increíbles artistas el Rampage se cuelga la medalla también en la parte técnica. Con el mayor muro de LEDs del mundo, con una locura de lásers y todo perfectamente sincronizado con la música, dando énfasis a la situación, haciéndonos volver increíblemente locos. Confeti e incluso fuego junto a las audiovisuales que siempre acompañan cada artista creando una increíble atmósfera; puro placer.

Muchas gracias a Gala (@fcknmadness) por redactar esta crónica, ya que nosotros no pudimos finalmente ir. Como nos parecía un evento que no se podía quedar sin cubrir, vimos necesario que fuera Gala la encargada de informar en la cueva sobre cómo fue la mayor fiesta de drum n bass y dubstep del mundo.

A nosotros sólo nos queda esperar las noticias para ver que novedades nos trae el Rampage el año que viene por su décimo aniversario, en el que sin duda alguna volveremos a estar presentes. ¡Nos vemos por allí, cavernícolas!