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Durante su paso por La Riviera de Madrid, la argentina Nathy Peluso se dejó alma y voz sobre el escenario

Poco a poco, la sensación Nathy Peluso está más cerca de convertirse en una superestrella, y después de haber podido presenciar su último show en la sala La Riviera de Madrid, cada vez estamos más seguros de ello. Para quien no la conozca, Nathy Peluso es una cantante, compositora, actriz y bailarina argentina afincada actualmente en Madrid, y aunque es en su país de origen donde actualmente tiene más fama, cada vez es más gente española a la que se le oye hablar de ella. No es para menos, pues desde que comenzara su carrera, su ardiente personalidad ha ido dejando huella allá por donde ha pasado.

Aunque en sus primeros lanzamientos hace un par de años las principales influencias de la artista se apoyaran en el hip-hop y los ritmos urbanos, Peluso siempre se ha declarado amante de la variedad y así lo ha demostrado con sus lanzamientos posteriores que llegan hasta su reciente hit con el que cerró la noche “Natikillah”, y obviamente lo ha querido reflejar en su espectáculo en directo, que como os contaremos a continuación no dejan indiferente a nadie.

Hacer sold out en una sala como La Riviera para un artista cuyo pico de exposición mediática ha sido aparecer en el programa de La Resistencia no es fácil, pero la argentina logró vender todas las entradas para hacer disfrutar a una sala que estuvo a rebosar y expectante durante las 2 horas que algunos esperaron desde la apertura de puertas hasta que empezara el concierto como tal. Desde el primer momento del espectáculo hasta el último, Nathy Peluso demostró en su actuación estar 100% entregada a su música y al público, quienes obviamente agradecimos la energía que derrochaba sin parar. Todo una erupción de canto, baile y sentimiento que hizo que los 90 minutos se quedaran cortos, hora y media en la que a la artista le dio tiempo a repasar cantar, bailar, contorsionarse, gritar, actuar y agradecer.

En un espectáculo de la talla como el que ella dio no había hueco para puristas de ningún estilo, y es que la argentina desglosó todo un arsenal en su setlist que no daba oportunidad de aburrimiento. Además de repasar algunos tracks de su discografía previa como “Esmeralda”, “Alabame” o el plato fuerte “Corashe” que como hemos dicho se apoyan en un estilo más urbano tradicional con toques de hip hop y R&B, Peluso junto a su banda Big Menu se transformaba por momentos en dama del soul, estrella del pop o en la reina del carnaval.

Los toques latinos fueron probablemente lo que más enriquecieron la actuación de la diva. Así, entre éxito y éxito, la artista no dudaba en introducir una bachata, un bolero como el recientemente rescatado por Narcos “Tuyo” del brasileño Rodrigo Amarante, o bailarse un tango. Por supuesto no pudo faltar en este repertorio “La Sandunguera” uno de los tracks que más éxitos le ha dado y que incluye muchas de estas influencias. Peluso también parecía encontrarse en su salsa cuando frenaba un poco las revoluciones para darle protagonismo a su gran voz con canciones como la estúpidamente pegadiza “Gimme Some Pizza”, “Hot Butter” o el clásico de Nancy Sinatra “Bang Bang”. Por tanto el soul, el R&B y hasta el jazz más clásico también encontraron su hueco ayer en la Riviera para darle más color a la actuación de la argentina. Tal vez uno de los momentos más destacados fuera cuando se atrevió a cantar con una frágil balada casi a capella acompañada de un bailarín de danza contemporánea, quien fue el perfecto reflejo de sus palabras.

En poco tiempo Nathy Peluso demostró ser todo un camaleón en el escenario, una artista versátil cuanto menos y de personalidad de superestrella que canción tras canción demostraba sus diferentes talentos en todas las direcciones y que su público supo apreciar entregadamente entre gritos y vitoreos. Es por eso que desde aquí recomendamos no perder de vista a esta artistas a la que le depara un brillante futuro y cada vez dará más que hablar.