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Todo ha mejorado en la segunda edición del festival madrileño Paraíso, que dispara su asistencia y mantiene la gran calidad de sus artistas

El Festival Paraíso ha celebrado su segunda edición los pasados 14 y 15 de junio en el campus universitario de la Universidad Complutense de Madrid. En este nuevo año, el evento ha crecido en cuanto a sus asistentes, que como ya mencionamos anteriormente, ha contado con un 40% más de asistencia con respecto a su estreno de 2018 y finalmente han sido 25.000 los registrados. Ello lo hemos notado desde el primer momento que pisamos el festival, pues echamos la vista atrás y las masas de público frente a los escenarios son mucho más numerosas, así que como los “madrugadores” que acudíamos desde primera hora de la tarde.

Podemos decir que el festival de Jose Morán ha crecido en todos sus aspectos salvo en la calidad de su cartel, ya que siempre ha estado por las nubes y lo ha mantenido. Paraíso ha renovado toda su oferta gastronómica, además de reubicarla a la vez que el escenario Club, y todas las instalaciones artísticas que podíamos apreciar en todo el campo de Cantarranas. La zona VIP y de prensa también contaba con más espacio y con más y mejores acomodaciones, el número de baños fue más que suficiente y además el festival tenía su punto de agua potable para no obligar a nadie a consumirla y pagarla en botella. El hecho de que hubiera varios puestos para canjear dinero por tokens repartidos por el recinto ha sido de agradecer por todos, ya que estuvieras donde estuvieras siempre ibas a tener uno cerca. Celebramos también detalles como el hecho de que tuviera un punto violetay el que entre actuaciones apareciera gente de la organización mantener limpio el suelo. Paraíso siempre ha promocionado la eco-sostenibilidad y con acciones así se agradece que además lo hayan demostrado.

En cuanto a los escenarios, ha sido notable que tanto el Club como el Paraíso han contado con unas mejores instalaciones de iluminación e infraestructuras, que han dado mucho más juego que el año pasado en el que tal vez pecaban de escasez en las actuaciones más enfocadas a la electrónica de DJs. Sin embargo, una cosa con la que deberán tener cuidado de cara a más ediciones es la del sonido, que no ha sido el más apropiado y que en muchas ocasiones suscitó la incomodidad del público más cercano al escenario y las quejas por parte de artistas. Además, para poder disfrutar del nuevo escenario Nido había que acercarse mucho a este ya que el sonido del escenario principal lo devoraba.

Kampire por Rodrigo Mena

La primera artista a la que vimos el viernes después de haber sido “intervenidos” por los majos del equipo de Jaggermeister que se paseaban regalando Polaroids a la gente fue Kampire, la joven promesa de Uganda que dio la bienvenida en el escenario Manifesto a un montón de personas que se acumulaban en la poca sombra que había para bailar sus múltiples ritmos africanos y caribeños. La artista ofreció un set basado en sus raíces corroborando la apuesta de Paraíso por la diversidad, tribal y bailable en el que podíamos encontrar incluso momentos con la sintonía del Tetris o la base melódica de Taki Taki.

La pareja de productores Maribou State fue la encargada de serenarnos tras este subidón inicial, quienes ofrecieron una fusión de su electrónica ligera y multicultural, con muchos guiños asiáticos, a una banda instrumental y una vocalista que sirvieron para empujar su música y ofrecer un gran espectáculo en directo. A continuación, Jacques Greene encendió el fuego del escenario Club con un set basado en su peculiar sonido, con torbellinos de loops vocales y melodías alrededor de patrones rítmicos inteligentes entre los que podíamos distinguir temas incluidos en sus largos como “I Won’t Judge” o “Feel Infinite” acelerados y remezclados.

Disfrutamos un tiempo insuficiente de este último, pero no nos queríamos perder ni un minuto de Bob Moses, la pareja que ofreció un set de los temas incluidos en sus ya 3 álbumes. La actuación de los canadienses fue dándole un extra de mix a sus tracks, y con el vocalista haciendo además alarde de sus dotes a la guitarra, aunque tal vez la actuación en general pueda pecar de plana al no ofrecer evolución ni nada extra fuera de lo comentado.   

CHVRCHES por Raquel Cerezo

Más tarde venía el plato fuerte del día, tal vez el mayor imán del cartel para el público en general, y es que era el turno de los escoceses CHVRCHES para desplegar su arsenal de synth-pop en directo. A pesar de que hubo serios problemas con el micrófono en la apertura “Get Out” en un “quiero y no puedo” de Lauren Mayberry por hacerse escuchar lo mejor posible, la energía se mantuvo por las nubes durante el resto del concierto en el que la banda supo entretener a su público con canciones de sus tres álbumes en el mercado, destacando temas inesperados como “Science/Visions” u otros esperados como la explosión eufórica de sintetizadores a mitad de “Clearest Blue”. 

Tras escuchar a los galeses no podíamos faltar a la cita que nos tenía preparada Ross From Friends. El joven Felix tuvo uno de los álbumes electrónicos más aclamados por la crítica el pasado año y nos ofreció una sesión tremenda arrastrada a su terreno cargada de energía lo fi, teca o acid; añadiendo unas bases inesperadas sobre otras sin que pareciera que hubiera fin. Cabe destacar que el DJ no estaba solo, sino que ofreció un set acompañado de un saxofonista y un guitarrista que le apoyaron en diversas ocasiones e inyectaron a la actuación un plus de grandiosidad.

Ross From Friends por Rodrigo Mena

Continuamos la noche con el final del set de la leyenda del disco francesa Cerrone, una actuación que nos hubiera haber podido atender más porque nos absorbió de lleno con unas vibraciones positivas que arrancaban una sonrisa y un baile a cualquiera. El productor además se encargó de tener a las masas entretenidas trayendo a una banda y a una vocalista y bailarina super talentosa que no hacían más que llamar nuestra atención desde diferentes flancos. Y finalmente cerramos la jornada del viernes con el dúo francés Polo & Pan, quienes ofrecieron una sesión menos opulenta que la recién mencionada pero que supieron mantenerse fieles a su estilo característico, aunque el hecho de que fuera más sutil y de mediana energía nos hace pensar que hubiera sido más apropiado para una actuación de la tarde.

Cerrone por Nacho Nabscab

Después de recargar fuerzas volvimos a comenzar pronto el nuevo día porque a las 19:00 estaban los españoles North State, quienes estuvieron presentándonos algunos de los cortes de su disco recién estrenado el viernes “Before The Silence”, además de alguno de sus sencillos anteriores o incluso un nuevo track que incluía samples del “Rocket” de Beyoncé. A pesar de pasar por algún contratiempo de voces acopladas, la pareja demostró mucha fuerza y versatilidad fortaleciendo su posición de actos prometedores a tener en cuenta desde ya.

Más tarde fue el turno de Channel Tres, al que tenemos que dar indiscutiblemente el premio a nuestra actuación favorita del festival. No era una de los actos más conocidos del cartel pero daba igual, conocieras su música o no el espectáculo que tenía preparado el americano junto a sus dos bailarines podía entretener hasta a los más reticentes. En toda la hora el trío no dejó de coreografiar los pocos pero suficientes temas que este artista tiene en el mercado, impidiendo que prestáramos nuestra atención a las bases resultonas de house y funk. Con todo este panorama era imposible no contagiarse y sin darte cuenta te encontrabas en mitad de un público infectado por el baile que en un momento también fue invadido por el propio artista y sus compañeros.

A continuación fueron el canadiense Rhye y su banda los que nos serenaron con un show más sosegado. La verdad que teníamos nuestras dudas de que el show en directo de este artista fuera a cuadrar en el cartel ya que sus discos son bastante tranquilos, pero lo cierto es que las canciones del artista ganaban un plus de fuerza en directo, impulsado por la gran orquesta que magnifica las sensaciones que teníamos escuchando las versiones de estudio. Y apenas este acabó pudimos llegar a ver terminar el set de la holandesa Carista, uno que nos hubiera encantado atender por más tiempo ya que desprendía un estilo increíble.

Peggy Gou por Rodrigo Mena

Y a continuación llegaba otro de los platos fuertes del día, la cada vez más afamada Peggy Gou. Posiblemente fuera la que atrajo una de las mayores masas de gente al escenario Club en los dos días de festival, y no era para menos ya que su set fue de nuestros favoritos. Aunque el estilo de sus temas tiende a ser más amable y pudimos escuchar alguno como “Starry Night”, la sur-coreana propuso más bien un set nocturno de increíble técnica en el que tocó incluso el house más ácido.

Finalmente pudimos acudir a un show de Mount Kimbie en el que por problemas técnicos comenzó bastante más tarde y tuvieron que acortar, más durante tiempo que estuvieron fueron capaces de dar la talla con su brillante repertorio; y a un esperado Laurent Garnier que dio un magnífico cierre del festival, además de con un gran set al que tiene acostumbrado a todos siempre, utilizando al máximo los recursos de luz del escenario, lo cual no todos los artistas que hemos visto han aprovechado.

Laurent Garnier por Nacho Nabscab

No nos queda otra que volvernos a quitar el sombrero ante este festival que cada vez va a pisar más fuerte, y esperemos que más aún desde su alianza con el Sónar Festival. Su cartel siempre está apostando por la calidad con artistas muy bien reconocidos, y no importa por qué escenario te pasearas ni la hora, sabes que no vas a fallar en tu elección. Y estamos seguros de que esto seguirá siendo así por el resto de sus ediciones ¡Nos vemos en la tercera edición que ya esperamos con ansia!