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El joven y prometedor dj español junto al internacional productor californiano dejaron patas arriba la pista de baile de Shôko Barcelona

Como muchos sabéis, en Cataluña, igual que en otras comunidades, no acaba la Semana Santa hasta pasado el Lunes de Pascua. Y sabiendo que en la Vila Olímpica iba a pinchar Valentino Khan, sabíamos perfectamente que no podíamos desaprovechar la oportunidad de acabar las vacaciones de una forma especial: con una buena fiesta. Y sin pensarlo dos veces nos fuimos para allá con todas nuestras ganas. Era el día de quemar esos kilos de más que hemos ganado en fiestas.

Después de dar un paseo por la playa de la Barceloneta de noche (que si nunca os lo habéis dado os lo recomendamos enormemente), pusimos rumbo a la Vila Olímpica, lugar donde se encuentra Opium, Shôko, Catwalk y el Casino de Barcelona, entre muchos otros sitios donde pasar la noche. Entramos a las 00:30 en la discoteca y vimos que a esa hora ya había bastante gente, cosa bastante curiosa, pero de agradecer para una cita así. Sonaba R&B y algo de Dancehall, pero como habíamos venido con muchísima energía salimos a la terraza para guardar fuerzas.

Mientras tanto, empezó a sonar “Light” de San Holo, tema al cual le tenemos muchísimo cariño en la cueva, y entramos corriendo. Acababa de empezar el set de Magnace. No tardamos en ponernos en primera fila, para disfrutar del set. Empezó a sonar la famosa melodía del “I Can’t Stop” de Flux Pavilion, el Ekali Tribute para ser exactos, y toda la sala empezó a tararear la melodía. Aprovechando que estaba cundiendo muy bien el future bass en ese momento, nuestro compatriota fue muy inteligente y tiró de temas conocidos como “Never Be Like You” de Flume, “Congratulations” de Post Malone, “Language” de Porter Robinson y “Reasons To Run” de Crankdat.

El público estaba entregadísimo. Bajaron los BPM y empezó a sonar “Get Low” de Dillon Francis. Toda la sala se agachó para pegar un salto en el drop, donde se marcó un cambiazo increíble con el drop del remix de Flume a “Tennis Court”. Una idea brillantísima como mashup.

Volvíamos a subir BPM, esta vez con el “Be Right There” de Diplo y Sleepy Tom, y la fiesta de Magnace seguía. Era el momento de bass house. No podía faltar “I Hold Still” de Jauz, Crankdat y Slushii, “Hot Drum” de Joyryde o Chicken Soup de Skrillex y Habstrakt. Otro mashup que nos puso la piel de gallina fue “Breakn’ A Sweat” de Skrillex & The Doors con “Fuel Tank” de Joyryde.

Se acercaba la recta final del magnífico warmup de Magnace y no se podía acabar sin “Young & Dangerous” de Zomboy o el impresionante drop de XVII al “U Don’t Know” de Alison Wonderland.

En ese momento vimos aparecer por primera vez al bigote de nuestro querido Valentino Khan, que aparecía con una vestimenta bastante curiosa: una gorra del Barça y una camiseta de Stone Cold Steve Austin. Conectó su pendrive y empezó a sonar su intro con “Pop Dat” de 4B y AAZAR seguido de un mashup de “Mask Of” con “Jefe” de Boombox Cartel. El set prometía muchísimo y no fue para menos. Una consecución de drops durísimos seguidos de vocales como la de “Habits” de Tove Lo, “Suavemente” de Elvis Crespo y “Nobody To Love” de Sigma, seguido de los cánticos de todo Shôko, que estaba prácticamente lleno en esos momentos. Valentino Khan estaba haciendo magia en las XDJ. Nos sorprendimos enormemente con un mashup de 4 temas a la vez: “Heads Will Roll” + Work de “Rihanna” + “Lick Dat” + “Saria’s Turn Up”. Vaya bestia.

El set iba de vocales conocidísimas y drops con mucha energía. Siguió adelante con “Humble.” de Kendrick Lamar, “Where Are Ü Now” de Justin Bieber y Jack Ü, “Summer” de Calvin Harris y “Latch” de Disclosure, entre otros temas. Todos acabando en un drop potentísimo. La gente se apelotonaba en primera fila y se notaba el gran ambiente de fiesta en ese momento, tanto que incluso Valentino se tomaba la molestia de coger algún móvil de sus fans para grabar, o apoyar la mano en el cristal de cabina para que los demás pusiesen su mano al otro lado.

Bajaban los BPM con “Get Loose” de Showtek y Noisecontrollers, y sabíamos que llegaba la fiesta del bass house. Efectivamente. “Birthday Song” de DJ Snake, el remix de Botnek al “Thief” de Ookay, “I Think I Like It” de Fake Blood y el remix de Chris Lake al “Funk N Roll” de Prince. Temas que nunca faltan en sus sets. Hasta que llegó por fin “Lick It”, su tema más reciente.

En este instante, en la pantalla de detrás se empezó a proyectar el videoclip de este tema, lo cual dio un buen rollo enorme a la fiesta. El bass house continuaba mientras llegábamos a uno de los momentos cumbre de la noche. Empezó a sonar el rise up de “Tropicana” y se montó un mosh pit justo delante nuestro. Intentamos hacer fotos en ese momento, pero imponía mucho la cara de la gente que estaba deseando que llegase el drop para empujar con todas sus fuerzas. La jugada se repitió en el segundo rise up de “Tropicana”, mucho más grande esta vez seguido de otros pogos más pequeños a los lados de la sala. Valentino Khan agarró una pistola de CO2 con la cual nos disparó en ese momento. Nos comimos unos cuantos mamporros, pero fue divertido ver la cara del dj instantes antes de disparar. Se lo estaba pasando como un niño pequeño.

En esta parte del set no faltaron las vocales de trap americano acompañadas de los drops de sus remixes a “On My Way” de Axwell & Ingrosso, a Run Away de Yellow Claw y alguno más que se nos escapó. En ese momento estábamos más por darlo todo que por apuntar temas, para ser sinceros. Hasta fue capaz de meter el “Krippy Kush” en ese instante y nos dio igual. Estábamos gozando muchísimo.

Volvimos a los 128 BPM acompañados por el remix de VK a “Swish Swish”, seguidos de una sorpresa: “Toulouse” de Nicky Romero, que acabó rompiendo con el drop del “Jungle Bae VIP”.

Llegó el momento más esperado de la noche, lo que todo el mundo esperaba: “Deep Down Low”. No había ni una sola persona que no estuviese gritando a toda voz las tres palabras que se repiten durante todo el tema. En ese instante, Valentino Khan bajó aún más los BPM para darnos un poquito de “latineo” con “Mi Gente” y “La Gasolina”, canciones que todos nos sabemos perfectamente.

Se acercaba el final, pero no nos dejó tomarnos ni un solo descanso. “Prision Riot vs Say Less” seguido del “The Drop” de Gammer, que ha sonado en todos lados estos meses dieron la puntilla antes de cerrar la sesión, que acabó con un mashup del mítico “Pump Up The Jam” junto a su “Pump”, que también ha sonado en muchísimos sets estos meses. Era el broche perfecto para acabar.

En cuanto acabó el set nos fuimos a la parte de atrás de Shôko para recobrar fuerzas, pero el set de WREX pintaba muy bien y era difícil irse de ahí. Por desgracia, al día siguiente teníamos clase así que tuvimos que quedarnos sin escuchar al dj que cerraba, pero lo poco que sonó de WREX antes de irnos, estuvo muy bien. Esperamos que no se sienta ninguneado por hablar tan poco de él, pero de verdad, no teníamos fuerzas para más y el martes tocaba prepararnos para clase. Lo lamentamos profundamente.

La fiesta dio muchísimo la talla, el público supo responder y los djs hicieron un trabajo espectacular. Estamos muy entusiasmados con volver a Shôko. El sonido era excelente, la gente que nos atendió fue muy amable y la terraza se agradeció mucho para contrarrestar el calor de la sala llena. La única pega que podemos poner a la fiesta antes de cerrar el artículo es que en la zona donde estábamos hubo bastantes problemas por culpa de unos pocos que se dedicaron a romper las botellas de cerveza justo delante nuestro, y el suelo estuvo lleno de cristales, prácticamente durante todo el set de Valentino Khan. Algún chico salió con algún corte al resbalarse durante un mosh pit y desde nuestra cueva nos gustaría, desde el buen rollo, que para la próxima vez que vayamos a una fiesta en Shôko, no nos encontremos con el mismo problema, por miedo a que pueda ir a mayores el tema de los cortes.