Mefjus lleva años siendo uno de los mayores baluartes de la escena drum&bass, especialmente dentro del neurofunk. Con el paso del tiempo hemos tenido el placer de escuchar la evolución de un artista ambicioso, que no se conforma con definir un estilo propio, sino que persigue perfeccionarlo.

Su diseño de sonido ha ido alcanzando nuevas cotas con cada lanzamiento, bebiendo de otros géneros y profundizando en infinidad de temáticas y ambientes. “Manifest” es el resultado de un ejemplar proceso creativo de más de dos años de duración, llevado a cabo por un hombre cuya visión y motivación definen el término “artista”.  Por si fuera poco, podéis leer la historia completa de este álbum de la mano del propio Mefjus haciendo click justo aquí.

Centrándonos ya en el propio álbum, lo primero que diremos es que consta de un total de 17 temas. La variedad entre los mismos es muy significativa, lo cual nos lleva a hacer hincapié en que no estamos ante un álbum de neurofunk. Lo que Mefjus nos ofrece es su manera de entender el drum&bass en todas sus vertientes. No obstante, sí podemos identificar ciertos elementos que se mantienen durante todo el álbum y que lo dotan de un carisma particular.

El rasgo más característico es sin duda la presencia atmosférica. En cada tema Mefjus nos sorprende con un cuidado casi obsesivo de la atmósfera, dando a cada sonido la fuerza necesaria y quitándosela en el momento adecuado. En ningún instante de los 68 minutos que dura “Manifest” hemos tenido la sensación de que un tema sonaba vacío. De alguna extraña forma, en cada momento nos encontrábamos envueltos en un clima que no sabíamos describir, pero que notábamos con claridad. Dada la amplia diferencia entre temas, el álbum no evoca nada en concreto ni tiene una temática definida pero, sin embargo, en todo momento evoca y sobrecoge de manera abstracta. Esta sensación es en parte también propiciada por la absoluta nitidez y el perfecto entrelazamiento de cada sonido, así como el uso magistral del eco y el dominio en el manejo de la distorsión.

A estas alturas del análisis debe haber quedado bastante claro que hemos disfrutado muchísimo este álbum, por lo que destacar unos temas sobre otros nos resulta casi imposible. Lo que sí podemos hacer es poner algunos ejemplos que sustenten lo explicado en anteriores párrafos. En lo que a inmersión atmosférica se refiere, recomendamos “If I Could” o “Together” por su buen desarrollo, y “Sinkhole” o “Divergence” por su profundidad. Algunas de las mayores exhibiciones de diseño de sonido las encontramos en “Fractured”, “Ringshifter” o “Sizzle Fizzle”, mientras que el halftempo demuestra su potencia en obras como “Phisically”, “Work It” o “Assembler”. Además, ingenio y la experimentación se ven claramente representados en piezas como “Pivot” o “Uneasy”. Por último, pero más importante, tenemos el tema con el que se finaliza el álbum: “The Sirens” constituye una obra magna en la que se dan cita simultánea todos y cada uno de los elogios escritos en este análisis.

Con esto llegamos al final del álbum pero no al final de Mefjus, quien ha demostrado con creces ser capaz de reinventarse y avanzar en el campo musical. A nuestro juicio, este es uno de los mejores trabajos que hemos tenido el placer de analizar en este año de oro para el drum&bass. A continuación os dejamos el álbum completo subido por el propio Mefjus y nos disponemos a escucharlo de nuevo por enésima vez.