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El gobierno de la capital alemana destinará un millón de euros para insonorizar sus clubes.

Seguro que alguna vez habréis oido hablar sobre Berlín como la capital del techno. Desde su reunificación -allá por el final de los 80- la capital de Alemania se ha convertido en el corazón de Europa para los amantes de este género.

Como podréis imaginar, no todo es de color de rosas. En una ciudad en continua expansión urbanística y con más de 3,5 millones de habitantes (la más poblada de Alemania y Europa Central), la cosas se están poniendo difíciles para los clubes. La actividad nocturna -el ruido y el alboroto en la calle- está haciendo que los vecinos empiecen a tomar cartas en el asunto, defendiendo su derecho a descansar mientras otros disfrutan de la noche berlinesa. Tan grave es el asunto que más de 170 clubes han tenido que cerrar sus puertas desde 2011.

Berlín, una de las capitales de la música electrónica donde cada fin de semana se reúnen miles de personas en edificios con décadas de antigüedad y rascacielos, no podía permitirse esto. Es por esto que el diputado Georg Koessler propuso un proyecto para salvar la cultura techno, principal sustentadora de la llamada “economía nocturna“.

Este proyecto fue ampliamente apoyado, incluso por el partido de la canciller Angela Merkel. Se acordó que se destinaría en torno a un millón de euros para ayudar a los locales que no se puedan permitir la reforma, mientras que el resto de clubes deberán acatar una serie de requisitos con el fin de terminar el incordio producido en los alrededores.

“La cultura techno ha dado mucho a Berlín y usar algo del dinero de los contribuyentes era lo mínimo que podíamos hacer” 

A través de un formulario online, los clubes podrán solicitar dicha subvención, que será de hasta 50.000€ por solicitante, y hasta 100.000€ para “proyectos de extraordinaria importancia”. A lo largo del 2019, un comité de expertos se reunirá en tres ocasiones para valorar cada caso en particular. De esta forma, y siguiendo el modelo de un plan similar que ya funciona en Hamburgo, la ciudad de Berlín apuesta por la harmonía entre la frenética noche berlinesa y el descanso de sus vecinos.

Otro paso adelante para defender la que, hace un año, se declaró como “expresión cultural” por una corte de Cottbus y que dejó sin efecto al intento de aumentar el IVA del 7% al 19% a los clubes. El ministerio de Finanzas defendía que aquellos que acudían al club Berghain solo lo hacían para consumir drogas, alcohol y música. A esto, el abogado del club respondió que un DJ en el club podía producir un efecto intoxicante similar al que produce una sinfonía de Gustav Mahler. El juez dio la razón al abogado, sentenciando que el famoso club berlinés era un producto de elevada cultura, similar a la ópera.

Gracias a todo esto, clubes como Berghain o Tresor -entre otros muchos- seguirán vivos. Tras sus puertas, nos toparemos con todo tipo de techno; desde el más oscuro hasta el más fresco. Estos clubes volverán a abrir sus puertas cada fin de semana sin hora de cierre, con sus peculiares códigos de vestimenta y sus mañanas de after hour. Parece que Berlín seguirá siendo por mucho tiempo la capital del techno.