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Ha pasado un año desde el desafortunado Disciple Alliance Vol. 4… ¿Ha cambiado a peor o a mejor desde entonces?

Hace poco más de un año que analizamos (y criticamos) la cuarta entrega de la serie Disciple Alliance del sello homónimo. En aquel texto dedicamos unas duras palabras al álbum en cuestión, así como al negativo impacto que, en nuestra opinión, estaba sufriendo el género a causa de las grandes distribuidoras. Hoy, casi cuatrocientos días después, llega a nuestros oídos una nueva edición y con ella reactivamos el debate: ¿está el dubstep siendo víctima de su propio crecimiento?

Disciple Alliance Vol. 4 hace saltar las alarmas en el dubstep

Es un hecho que la música debe saber adaptarse a los tiempos, especialmente aquella cuyo público es reducido y nunca está a salvo de desaparecer. Sería totalmente injusto acusar al dubstep de no haberse adaptado, dados los enormes esfuerzos que ha llevado a cabo y la abrumadora expansión que ha experimentado en los últimos años, sobre todo en el continente americano. Ahora bien, una vez superada la barrera de popularidad inicial, ha escogido una senda un tanto extraña e inusual en la música electrónica: convertir los sellos en enormes maquinarias financieras, con estrategias de marketing propias de un equipo de fútbol.

Espontáneamente, se ha abierto un mercado de fichajes en el cual los sellos pujan por añadir a sus filas aquellos productores con mayor repercusión. Una vez contratado, el artista pasa a ser completamente absorbido y dirigido por el sello, el cual exprime hasta la última gota cada uno de sus sonidos característicos. El ejemplo más descarado de esto es la mega-colaboración que cierra el álbum, en la que literalmente antes del drop se cita el nombre de cada artista seguido de algún sonido muy reconocible. Puede parecer efectivo como táctica para dar publicidad a sus artistas, pero también conlleva cierto riesgo, ya que asociar un artista a un estilo muy concreto reduce drásticamente el tiempo que tardará en sonar repetitivo. Aunque a corto plazo sea una buena idea y acelere el proceso de adaptación, a largo plazo estarás sometiendo a tus productores a una enorme presión por renovarse.

Sea como sea, hablemos ahora de lo que nos podemos encontrar en esta nueva edición de Disciple Alliance. Cabe decir que todos los temas de esta compilación son colaboraciones, y primeramente destacamos la de Virtual Riot e Infekt. “Das Riddim” es un tema del género que ya nos indica el título bastante bien llevado, aunque es cierto que teniendo en cuenta los artistas podría ser algo más novedoso de lo que es.

También tenemos que destacar, pero esta vez para mal, “In Your Skull” de Dirtyphonics y Samplifire. En este tema ocurre claramente lo que comentábamos al comienzo de la entrada: el sello absorbe la identidad del artista, en este caso la de Samplifire. Estamos acostumbrados a escuchar trabajos de este artista donde se nota a leguas su diseño de sonido, que es lo que le hace especial. Pero en este track encontramos un dubstep simplón e incluso un drop con la mezcla psy trance-dubstep que tanto se está poniendo de moda, y que no casa mucho con el resto del track. Algo que no encontraríamos en un tema de Samplifire en otro sello probablemente jamás.

Por suerte inmediatamente después de este, nos encontramos con uno de los mejores temas de la compilación. “Here We Go” de Barely Alive y Fox Stevenson es sin duda lo que en América denominarían un banger. En la intro escuchamos esa melodía ochentera que ya implementó Barely Alive en su último álbum “Odyssey”, y en cuanto a los drops, el talento de Fox Stevenson hace casi todo el trabajo. Aunque para nada desmerecemos el segundo drop, muy bien ejecutado por Barely Alive.

“Turtle Neck” ha resultado ser una colaboración bastante curiosa. Los artistas, Eliminate y PhaseOne, han mezclado sus estilos tan personales de una forma inesperada. A priori este podría ser el típico tema con artistas dispares colaborando en el que cada uno hace su drop y listo, pero “Turtle Neck” no es ese tipo de tema. En este track el sonido que predomina en los drops es el de Eliminate, pero la potencia característica de PhaseOne se nota al mismo tiempo en un segundo plano que añade consistencia a los drops. No es un tema de locura, pero sin duda es una gran manera de llevar a cabo una colaboración.

Por último pasamos a la esperada mega collab, un tema en el que participa todo el roster de Disciple y que se lleva haciendo desde el año pasado. La del año pasado “Get Lemon”, fue uno de los puntos más decepcionantes de la compilación, pero este año hemos notado una notable mejoría. La mitad de los artistas se divide en un primer drop y la otra mitad en el segundo -excepto los vocalistas Virus Syndicate que aparecen a lo largo de toda la canción-. Nosotros personalmente destacamos más el segundo ya que tiene un carácter más duro.

En la compilación también encontramos “Rubber Band Boiz” de 12th Planet y Bandlez, “Old School” de Modestep y MVRDA, “Gargoyles” de Dodge & Fuski y Terravita, “Never Know” de Myro y Oliverse y “Problem” de Chibs y Virus Syndicate.

¿Qué opináis vosotros de lo comentado al principio y del propio Disciple Alliance Vol. 5 cavernícolas? Nosotros volveremos a hacer nuestra evaluación personal el próximo año con el volumen 6… ¡Habrá que esperar para ver qué ha cambiado!