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En su décimo y más accesible álbum de estudio, el productor Oneohtrix Point Never se apoya en la arbitrariedad y el elemento sorpresa como materia prima para crear una obra conexa a pesar del continuo caos que se percibe.

Que el productor de electrónica experimental Oneohtrix Point Never (OPN, Daniel Lopatin) no está en escena para agradarle el oído a nadie ya lo sabíamos, pero eso no quiere decir que no nos haga disfrutar. Siendo su nuevo álbum, “Age Of”, ya el décimo de la carrera del productor, este sabe perfectamente qué botones pulsar para llevar a sus espectadores a los rincones que él quiera. Pero, ¿a qué clase de rincones nos referimos?. Pues indudablemente a ninguno bonito y alegre, sino a lugares oscuros, lúgubres y tétricos, y si crees que estamos exagerando te invitamos a escuchar.

El propio artista ha nombrado este nuevo LP como un conjunto de “baladas pesadillescas”, y, aunque cuesta sacar una expresión concreta para definir la compleja marabunta de canciones que nos presenta, queda bastante acertada. “Age Of” es una obra caótica, pero no en el mal sentido de la palabra si no que, deliberadamente, Lopatin pone sobre la mesa todos los elementos necesarios para mantener siempre un elemento sorpresa que hace que seas incapaz de predecir la evolución de las canciones o del propio álbum. Como hemos mencionado al comienzo, los sonidos de Oneohtrix Point Never no son del gusto de todos, pero sí te sorprenderá en innumerables ocasiones y te hará disfrutar si eres lo suficientemente abierto a las propuestas que tiene que ofrecerte.

Jugando siempre en el campo del experimental (aunque no es el álbum en el que llega a los extremos más) y algunos momentos de industrial, los 13 cortes de “Age Of” son una experiencia de sonidos desgarradores y retorcidos, voces fantasmagóricas y explosiones inesperadas que te harán dar algún que otro brinco. Con los sintetizadores, Lopatin ha sido capaz de crear paisajes sonoros angustiosos e incómodos de una manera magistral en que nadie lo hace. OPN es maestro de cortarte la respiración, acariciar el terror y llegarte a un nivel visceral por momentos, sin dejarnos descansar siquiera en los momentos más tranquilos del LP. Cabe destacar que ello lo ha conseguido también gracias a las colaboraciones que tiene este álbum, que son el laureado James Blake en cuanto a co-producción y mezcla; y ANOHNI (a quien produjo su último álbum), Dominick Ferrow y él mismo al mando de los vocales.

El primer tema, de nombre igual que el álbum “Age Of” te invita a una especie de mundo medieval que poco a poco se va haciendo más tétrico y las cuerdas acaban por abalanzarse una sobre la otra en vez de crear melodías o armonizar, mientras algunos de los sonidos que las acompañan se van distorsionando hacia una dirección deprimente. No faltan los gritos de fondo en algún momento, cambios de velocidad, sonidos alienígenas o subidas de energía inesperadas. Se parecería a los primeros minutos vividos en una casa de terror, cuando aún no te han asustado pero sabes que algo malo va a pasar. “Babylon” comienza de una manera calmada y atmosférica. Los vocales autotuneados se llevan el protagonismo y conducen a “Manifold”, otro corte bastante sobrio pero guiado por piano, y en el cual los elementos electrónicos intentan mantener la calma de unas voces agresivas que se entrometen de repente.

“The Station” es un tema que para nosotros se asemeja a las peleas que tiene uno con sus propios pensamientos, cuando partiendo de la tranquilidad te viene una mala idea a la que das vueltas e intentas cambiar con otras positivas. Puede parecer semejante a “Babylon” al comienzo, pero se nota como después del minuto OPN pretende comenzar a dar intensidad a la canción con una producción que poco a poco se hace compleja y rompe la calma que el productor presentaba al principio del track, para volver a tornar drásticamente en el minuto 3 a un ambiente más sosegado. La tranquilidad y la tristeza se unen cuando llega “Toys 2”, tema repleto de melodías artificiales que se esparcen en distintas direcciones de manera arbitraria en cuanto a intenciones.

Uno de los temas más conseguidos del álbum es “Black Snow”, un llamativo título que te mete de lleno en uno de los temas más pesadillescos, y es que entre tras los desganados vocales del productor, la mitad de la canción sirve de punto de inflexión para meter sonidos monstruosos (aunque ya se anticipaban en los primeros segundos), melodías que arropan al cantante y algún que otro sonido electrónico. “myriad.industries” es un tema corto pero que da de si. Comenzando con alaridos de cuervos, unos golpes arrítmicos y unas cuerdas aleatorias que conectan con “Warning”, una marabunta de sintetizadores subordinados a una melodía que en conjunto aumentan y disminuyen la energía en varios momentos, llegando a un punto álgido en el que directamente te dan un grito en el oído.

“We’ll Take It” es un tema que comienza siendo realmente artificial, con ritmos secos, pesados y metálicos, como si fuera un robot con poca pila intentando sobrevivir en un ambiente lóbrego. A lo largo del tema se van cruzando sonidos. Es más o menos a mitad de la canción cuando parece que el robot recupera la energía, momento también en el que se incorporan melodías electrónicas para acompañar a los ritmos pedales que se mantienen desde el principio. En “Same”, Lopatin eleva lo que parecía brusco en el tema anterior para hacerlo aún más agresivo, todo ello mientras ANOHNI canta en una normalidad que se nota totalmente inverosímil teniendo en cuenta el caos creado por el resto de elementos de la canción.

En “RayCats” vuelve a percibirse un ambiente más calmado y misterioso, con algunos sonidos electro-orientales que dan un toque especial al track. Finalmente, los dos últimos tracks de “Age Of”, “Still Stuff That Doesn’t Happen” y “Last Known Image of a Song” se pueden entender como una extensión de la anterior, con una calma que va en una dirección muy melódica y que sucede a la tempestad acontecida en los temas anteriores. Sin duda este es un álbum que da para escuchar y escuchar sin aburrirte, pues la gran cantidad de elementos sorpresas y los constantes cambios de energía inesperados hacen que te sorprenda una y otra vez. Ya puedes escuchar a continuación el nuevo álbum al completo de Oneohtrix Point Never, “Age Of”: