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Con “WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO?”, Billie Eilish demuestra que todo el fenomeno que rodea a su persona SI es para tanto

Puede que Billie Eilish sea joven (17 años) para estar situada ya en la cúspide de la pirámide de la fama, pero que esto sea así no es fruto de la suerte sino del talento y la constancia. Fue con tan solo 13 años cuando ella y su hermano entonces de 17 Finneas (con el que lleva trabajando mano a mano toda la vida en su música) escribieron “Ocean Eyes”. Acto seguido subieron este a Soundcloud y ahora es disco de platino. Tras este, su éxito con la guitarrera “bellyache” siguió dándole un aclamo que terminó por consolidarse en “don’t smile at me EP” en 2017. Tanto estas como las canciones de su sobresaliente debut “WHEN WE ALL FALL SLEEP WHERE DO WE GO” están escritas y grabadas en el pequeño estudio de su casa en Estados Unidos.

En todas estas canciones la artista demostró un talento y una identidad muy definidas, con un pop/R&B con pizcas de hip-hop alejado de grandes producciones y que se centraba más en las letras y las harmonías. Esta identidad en la que la teníamos encasillada la rompió en cuanto lanzó el primer single del álbum “you should see me in a crown”, un tema que mantiene la esencia vocal apagada de Billie pero que pega fuerte con potentes beats trap electrónicos, samples de cuchillos afilándose y melodías aceleradas.

Con claras influencias como Lorde o Lana Del Rey, Billie Eilish nunca ha sido de cantar canciones de amor siguiendo la fórmula pop habitual. Sus tracks se cargan de pesimismo y auto-crítica, y en su nuevo largo están representadas por un elemento lúgubre y macabro que caracterizan todo este “WHEN WE ALL FALL SLEEP WHERE DO WE GO”. Billie cuenta que todo el álbum está inspirado por su obsesión por el mundo de los sueños y el subconsciente (“en serio, tío ¿dónde vamos cuando nos dormimos? De ninguna manera me creo todo eso que nos cuentan, seguro que viajamos a algún tipo de mundo alternativo. Es imposible que nos durmamos y en un segundo haya pasado todo ese tiempo hayan pasado horas”– dice en una entrevista con Zane Lowe para Beats 1, mostrándose dudosa de las explicaciones científicas), y no hay más que ver en sus últimos videoclips cómo el elemento pesadillesco está siempre presente, véase cuando se mete tarántulas en la boca, sus ojos dejan escapar un líquido negro o protagoniza su propia película del exorcista.

De esta manera las nuevas canciones de la cantante se inspira en momentos de sueño y vigilia, una temática troncal que se ramifica en estilos bastante distantes que entre ella y su hermano han logrado casar a la perfección para hacer una obra coherente y entretenida que en algunos cortes brilla más por su producción y en otras es la letra la que roba el protagonismo. “WHEN WE ALL FALL SLEEP WHERE DO WE GO” logra impresionar desde el aparentemente tímido rango vocal de Billie y los sonidos graves y oscuros, representados por un gran abanico de instrumentos y sintetizadores a lo largo de todo el álbum.

Aunque lo pueda parecer, Billie no es tan seria como su música refleja a primera vista. Así, de manera vacilona la cantante “se quita el Invisalign®” en la intro jocosa “!!!!!!!!” para meternos de lleno con un trepidante beat en “bad guy”, tema del cual acaba de lanzar su videoclip y ya es número uno en las listas de ventas. Para la americana escribir canciones es como actuar, puedes ser quien tu quieras y esta vez ha elegido ser el chico malo de su película en una alusión a los sueños lúcidos que tiene por las noches. Es uno de los temas más sorprendentes por la manera de engancharte de esos bajos resultones, los constantes chasquidos que te impiden dejar de bailar y la hipnotizante melodía post-chorus. En el outro de la canción la producción trap irrumpe mientras la cantante se jacta de ser el objeto de los celos de la mujer de su amante.

En canciones como “xanny” (en la que habla de la ansiedad como ya ha hecho anteriormente en su tema con Khalid) o “when the party is over” se apuesta por el menos es más con momentos silenciosos que se rompen con fuertes golpes de bajo o con ligeras melodías a piano. Billie es realmente versátil en los momentos vocales, pues no duda en transformar su voz de manera monstruosa en unos instantes mientras que en otros la acompaña de bellas harmonías que enamoran.

En otros cortes como “all the good girls go to hell” o “my strange addiction” la cantante se acerca más al pop/R&B moderno y toma una personalidad más divertida con frases como “my Lucifer is lonely”. En el último adelanto “wish you were gay” Billie se pone en evidencia entre abucheos y aplausos enlatados aludiendo a un momento en el que deseaba que el chico que le gustaba fuera gay para que esa fuera la razón por la que fue rechazada. Luego está el interludio “8”, casualmente la octava canción del álbum en la que se acompaña de un ukelele como ya hizo en “party favor” y en la que una vez más desfigura su rango vocal para salirse del molde.

Probablemente nuestro momento favorito del álbum sea el combo “bury a friend” y “ilomilo”, dos tracks de sorprendente producción electrónica y magnífica presencia de la cantante. La primera de las dos, según cuenta, está inspirada en la parálisis del sueño y en el monstruo de debajo de la cama que en el vídeo está representado por ella misma queriendo decir que nosotros somos nuestros peores enemigos. El ritmo oscuro de esta nos lleva sin darnos cuenta al de “ilomilo”, mucho más rico en melodías pero de similar presencia sintetizadora.

Para cerrar este “WHEN WE ALL FALL SLEEP WHERE DO WE GO” Billie explota su riqueza lírica con las baladas sencillas a piano y guitarra “listen before i go” y “i love you” (que junto al final “goodbye” forman una frase de despedida), en las que se busca la epicidad desde aventuras de cuerdas y la americana nos engatusa con preciosas progresiones melódicas. Cabe destacar que el último track “goodbye” resulta interesante por estar conformado con frases del resto de canciones acompañadas de una melodía lenta e hipnótica, como si fuera un torbellino de recuerdos que poco a poco se disipan, un sueño que recuerdas nada más despertarte pero que se te ha olvidado sin darte cuenta.

Son muchas las expectativas que se han puesto en la joven Billie Eilish y podemos decir que las ha cumplido y superado con creces. La cantante ha sabido dar la talla aportando su esencia mejor que nunca e incorporando sonidos nuevos sorprendentes que esperemos la acompañen durante el resto de su carrera. El disco ha conseguido mantener una esencia individual de las canciones así como conectarlas entre sí, sonando además fresco y brillante. La americana pasará por la península el próximo septiembre para presentar este “WHEN WE ALL FALL SLEEP WHERE DO WE GO”, que ya puedes escuchar al completo a continuación: