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El quinto aniversario del festival madrileño ha dado mucho que hablar. ¡Te lo contamos todo sobre A Summer Story 2019!

Hemos vivido una gran edición de A Summer Story, teniendo en cuenta que partíamos sabiendo que el recinto había crecido y que tendríamos mucho más espacio para disfrutar de las actuaciones. Lo que más nos llamaba la atención al mirar el plano era que el escenario de Live, que estos años ha albergado la Extreme Camp, Techno y un stage de nacionales, entre otras cosas, este año iba a ser principalmente para actuaciones en vivo. Algo nunca antes visto en este festival, pero que se está haciendo en muchos otros y Disorder también ha querido probar suerte con este tipo de actuaciones. Por suerte, parece que ha sido rentable ya que ha habido bastante afluencia de público en las horas puntas. Además, el hecho de haber puesto el escenario “al revés”, cosa que al principio no entendíamos, ha resultado ser útil para introducir más público sin la necesidad de estar apretados.

Pero no todo ha sido bueno, ya que uno de los principales problemas que tuvimos para acceder al festival tuvieron lugar a primera hora el viernes, donde hubo una demora de casi media hora hasta que abrieron la zona de acceso. Pero por suerte, esto se acabó solucionando rápido y pudimos disfrutar del festival sin mayor incidencia.

El último inconveniente, en el cual no podemos culpar a nadie ya que son cosas que pasan, es que el primer día hubo numerosos problemas con las fuentes del festival, por lo cual al final se optó por cortar el agua ese para evitar problemas mayores, “obligando” de esta forma a los asistentes a tener que consumir bebidas. Pero como ya decimos, esto es algo fortuito y no podemos culpar al festival. Por suerte, el segundo día el agua de las fuentes funcionó con total normalidad. Pasemos ahora directamente a las actuaciones:

El pasado año estrenamos A Summer Story con Delaporte y esta edición hemos decidido repetir con la misma jugada. La pareja italo-española ha puesto entre medias su disco debut en el mercado que por supuesto han incluido en el repertorio de su nueva gira y nos han hecho bailar con la máxima energía posible. Se han sabido adaptar a la perfección a este festival alargando los interludios electrónicos de sus canciones además de que Sandra siguiera luciendo sus dotes vocales y entregándose a su público.

Seguidamente presenciamos la actuación de Gareth Emery. El veterano productor de trance nos ofreció un set muy entretenido, en líneas generales de uplifting melódico y vocal con guiños a otros subgéneros como el psy en el que alternaba tracks actuales con algunas joyas del pasado como “King Of My Castle” o “Sandstorm”, además de incluir también trabajos de compañeros como Krewella o W&W.

Otro de los platos fuertes en el escenario de urban era Fernando Costa. El ibicenco realizó su particular show con sus fieles seguidores allí presentes y, aunque no pudo desenvolverse como le gustar hacer debido al limitado tiempo, nos brindó algunos de sus mejores temas como “Barco A La Deriva”, “Chacho” o por supuesto, “Malamanera”. Además, al escenario saltaron amigos y artistas con los que tiene colaboraciones como Ayax y Prok, Denom y Dollar. Como el propio artista dijo en el escenario “es un concierto para olvidarse de los problemas y preocupaciones”.

Tras pedazo de set que se marcó el neoyorquino CID, haciendo un warm up, en teoría, para Don Diablo, ya que para bastante parte del público el americano estuvo mucho más acertado en su tracklist que el más comercial Don Diablo, el cual llenó el escenario albergando casi su capacidad máxima. Tras el holandés llegarían los ingleses Third Party, que ponían el progressive house que le hacía falta a la noche de viernes, con su espectáculo LIIIVE, del cual solo tenemos un 10 para calificar. Auténtico y puro sentimiento lo que nos hicieron vivir el dúo inglés. Antes del broche final con Borgore y Coone, Mike Williams se puso a los mandos, el ahijado de Tiësto, nos brindó un set divertido, ameno y lleno de sonidos future house que solo el sabe crear, un gran acierto el fichaje de este, un set fresco y que vemos poco por nuestras tierras.

Mientras tanto en el escenario principal podríamos disfrutar de la actuación del mago del underground, Richie Hawtin, con sonidos contundentes, un set lleno de oscuridad y baile, lo de siempre con el Alemán, un autentico genio a los platos. Le sucedía entonces Paco Osuna, que sabía de la música que esa noche requería, se decantó también por un tech y tech house más oscuro, predominando este primero, con un ambiente ensombrecido en el main stage y con Paco, su gorra y su clásico chupa chups, haciendo las delicias del espectador.

Una de las sorpresas más grandes de la noche llegaría con el propio set de Borgore, artista ya alejado hace tiempo del dubstep en sus producciones, pero que basó su set en este mismo género. Temas tan representativos como “Jotaro” o “Torque” sonaron durante la sesión, en la que el dubstep más potente se apoderó del Air Europa Stage. Tampoco podían faltar los temas míticos de Borgore como “Decisions” o “Unicorn Zombie Apocalypse” -con el que debemos decir que enlazó varios temas de big room-. Quién sabe si esta actuación puede ser un punto de inflexión para que el bass vuelva en mayor medida a A Summer Story en próximas ediciones…

Después de recargar energía nos adentramos en el día 2 del festival, en el que comenzamos con Lost Frequencies. El set del productor belga nos dio la bienvenida de la segunda jornada. En él pudimos agradecer su característica mezcla de big room y deep de ritmos disminuidos que abarrotaban el mainstage mientras hacía vibrar a un público que notamos mayor con respecto al viernes desde el primer momento.

Sin duda uno de los platos fuertes de todo el festival era Above & Beyond. No pisaban la capital desde la primera edición de A Summer Story, y subieron al escenario con una increíble expectación por parte del público. Rápidamente las emociones y las vibraciones que transmiten sus sets invadieron la Ciudad del Rock, gracias en gran parte a su show combinando tracks y frases escritas en directo en las visuales. Fue todo un lujo poder escuchar temas como “Sun & Moon” o “Northern Soul” en aquella atmósfera formada por los artistas.

Dando paso a otra de las grandes estrellas de la noche Oliver Heldens. El holandés aterrizó en Madrid con la disposición de hacernos bailar y así fue, un set muy fresco con la combinación de sus dos alter ego musicales, Oliver y Hilo, sonó future house y deep house, pudimos bailar tanto como con “Overdrive” como con “Renegade Master”, y sus visuales, hipnóticas, seguro que más de uno se quedó embelesad@ con ellas. Calificado como uno de los mejores sets del festival entero, y es que no es para menos, la evolución de Oliver, entre sus dos vías sonoras dentro del house le han hecho llegar a un punto de personalidad y distinción conseguido por pocos. A continuación otro holandés tomaba las riendas, Nicky Romero, el dueño de Protocol Recordings, tenía al público un poco en duda, no sabes si te puede salir con un set de big room genérico, o te trae un espectáculo lleno de progressive house y melodías para el recuerdo y así fue. Pudimos escuchar “Harmony”, “I Could Be The One” y la mayoría de hits que ha ido dejándonos desde hace un año atrás que ha hecho que los auténticos fieles de Nicky vuelvan a creer en el, muy agradecido el público en su espectáculo, lleno de sentimiento.

A pesar de la pequeñez del escenario AliExpress, Garabatto consiguió que el público lo reventara aunque fuesen ya las 4:30 de la mañana. Su sesión estuvo cargada de heavy dubstep que poco a poco fue mezclando con otros estilos como trap, bass house e incluso jersey club. Los amantes de bass que asistieron a A Summer Story pudieron disfrutar de uno de los mejores sets del día, que Garabatto cerró presentando en exclusiva un nuevo tema.

También merece una mención especial dos de las novedades de A Summer Story en esta edición: Primeramente el “mini-escenario” llamado The Cave -un gran nombre por cierto- donde DJs nacionales como Alex Atenciano, Karim Haas o SpinnZinn congregaron a muchos asistentes en muy poco espacio. Además, esta era la edición de las 12 horas de Oro Viejo by DJ Nano, donde cabe decir que el escenario estuvo repleto prácticamente todas las horas. Una completa locura a la que cada año se suma más gente.

La recta final del festival era liderada en un primer momento por Yves V. El reconocido artista y DJ residente de Tomorrowland desplegó en la Ciudad del Rock su set inclinado hacia el mainstream y el big room, que fue disfrutado por los valientes que aún estaban allí presentes, sin separarse del mainstage ni un segundo.

Se hizo larga la espera para llegar con fuerzas al cierre del festival, el cual corría a cargo por la leyenda del hardstyle, nada más y nada menos que Headhunterz. El holandés tiró de repertorio para poner punto y final al festival como nadie más sabe, entrelazando temas clásicos con actuales. Los últimos dos temas que sonaron en el mainstage de A Summer Story fueron las dos colaboraciones que tiene Heady con Sub Zero Project: “Our Church” y “Amen”. De hecho, se le hizo tan corto el set que tuvo que adelantar su última canción un minuto desde sus CDJ para no pasarse de tiempo.

Como reflexión final debemos decir que, llegando a este punto en el que el éxito que tiene A Summer Story en cuanto a aforo lo tiene prácticamente asegurado con todas sus ediciones, sería un buen momento para que el festival decida buscar algún riesgo con su cartel de electrónica y no recurrir a los artistas que ha repetido en varios de sus carteles. La inclusión del escenario live lo era y ha tenido una cálida acogida viendo el público que llenaba. El renombre y los medios ya los ha conseguido y ahora es hora de, con esa responsabilidad, actuar intentando escuchar al público más fiel que lleva años pidiendo estas medidas.

Por supuesto, también tenemos que dar las gracias a la organización de A Summer Story, que nos trató de 10 como siempre y que nos hizo disfrutar de este quinto aniversario por todo lo alto. En definitiva hemos vivido una gran edición del festival sin entrar en si fue mejor, peor o igual que otras ediciones pasadas, ¡y estamos seguros de que si siguen a este ritmo estaremos allí presentes en su décimo aniversario!