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Hace unos días tuvimos la oportunidad de asistir a una de las fiestas del año que más cola ha traído. Se trata de la actuación de deadmau5 en Fabrik, la legendaria discoteca madrileña.

Como esta hace en muchas ocasiones, trajo a gente de todo el país que no dudaron ni un momento en comprar su entrada y asistir a este multitudinario evento en el que tanto el Joel Zimmerman. Tras vivir algunos reencuentros y calentar los motores con el buen ambiente entramos.

A continuación, Rinzen entró en cabina para meternos de lleno en una atmósfera melódica en la que los ritmos tech house ligeros se apoderaban de la sala y el público danzaba a su son. El afiliado a mau5trap procedente de Los Angeles demostró que, a pesar de no llevar una trayectoria muy longeva, la experiencia no es necesaria si se tiene calidad para meterse al público en el bolsillo, cosa que hizo desde el primer momento con una sala cuya afluencia que crecía por momentos.

El joven americano fue el perfecto telonero: supo entretener y hacernos disfrutar hasta que apareciera el plato fuerte de la noche. Eran las 3:30 de la madrugada y no se notaba el cansancio en el momento en el que deadmau5 aparecía en escena. Zimmerman nos introdujo su set de 2 horas con unos primeros 40 minutos de beats sobrios y oscuros, aludiendo a sus influencias más techno.

Poco a poco fue subiendo la energía de la sesión. En parte esto se debió a que comenzaron a sonar los primeros clásicos del productor, y el público madrileño, como no podía ser menos, respondió por todo lo alto. Vivimos auténticos momentazos con piezas como “Strobe”, “Raise Your Weapon” o “Ghosts ‘n’ Stuff”. Sin duda alguna una muestra de que él era la gran estrella de la noche, y que los allí presentes llevábamos años soñando vivir en directo canciones como esta:

 

Uno de los momentos que más nos sorprendió de la noche fue cuando deadmau5 puso de forma inesperada el gran remix de Noisia a “Raise Your Weapon”. El cambio de tech house, electro a por unos instantes dubstep nos dejó boquiabiertos. Una prueba más del nivel y la variedad de las sesiones de Joel. Nada que reprocharle con respecto a su set; de hecho durante determinadas partes del show llevó puesta su mítica cabeza de ratón. Pese a que su espectáculo terminaba no se vieron caras de tristeza ni mucho menos….

El motivo era que entraba en escena Raúl Ortiz. Un veterano de la electrónica, parte fundamental de Fabrik a día de hoy. De hecho, el febrero del 2019 cumplirá 15 años como residente de una de las mayores discotecas de nuestro país. La relación entre público-deejay es envidiable, y eso se pudo notar en la entrega que hubo durante su sesión. De hecho tuvimos la oportunidad de hablar con él unos minutos, y mandó un saludo para los cavernícolas:

 

Con Raúl Ortiz en cabina el público continuó con sus ganas de fiesta y lo dio todo en una sesión que al principio siguió con el mismo estilo que el ratón, pero que poco a poco fue a más y en la que escuchamos buena música dance. Fue un placer cerrar una noche así con un artista de la talla de Raúl.

¡Hasta aquí nuestro paso por la sala madrileña! Estamos seguros de que volveremos ya que es todo un referente a la hora de traer a España grandes artistas internacionales.